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domingo, 11 de agosto de 2013

Un área de oportunidad para las marcas de lencería femenina.


Hombres que usan ropa interior de mujer
La mayoría de las marcas de lencería femenina son fieles a su nicho de mercado, el cual es muy demandante y por supuesto muy exigente. No obstante, han dejado un mercado muy grande pero muy poco conocido: el travestismo.
Por muchos años, los hombres que usan ropa interior de mujer han buscado las mejores alternativas que estas empresas ofrecen a un mercado totalmente enfocado a las mujeres.
Podemos encontrar en el mercado muchos modelos que usan tanto hombres como mujeres. Todo en función de la marca. Como sabemos, cada una tiene un estilo y talla definidas. Pueden estar orientado a mujeres jóvenes, adultas, más sencillo o más adornado. Las tallas ni se diga, puedes comprar un bikini en X talla chica que te quede a la perfección pero si compras una tanga talla grande en Y corres el riesgo que no te quede.

miércoles, 7 de agosto de 2013

Panty Line

La línea de la panty se puede ver a simple vista cuando el contorno de tu pantaletas, bikini, cachetero o cualquier otra variante por encima del pantalón, falda o leggins. Algunas tangas, sobre todo las que no son de hilo también suelen marcarse.
Estas líneas aparecen en la parte trasera y se notan más cuando el pantalón o falda es entallado.

martes, 6 de agosto de 2013

Más allá de la prenda

Los hombres que usamos lencería femenina sabemos que tiene un significado más complejo que simplemente traerla puesta.
Todo empieza desde que vemos la panty, bikini, tanga, bra etc. Debido a la gran variedad cada quien va creando su estilo. Así, primero seleccionamos la prenda que más nos fascina. Después, viene el color y detalles que pueda tener, como estampados, encaje, moños. Al mismo tiempo que nos cercioramos que la talla y el tipo de tela sean los correctos.

domingo, 4 de agosto de 2013

La abstinencia no es la solución

hombres que usan lencería

Un hombre que usa lencería o ropa interior de mujer en algún momento tendrá culpa, remordimiento y demás emociones negativas. Se convierte en un círculo vicioso muy dañino si no lo sabemos manejar. Comienza con la fijación y el fuerte deseo de usar una pantys, medias, tacones, vestidos o cualquier otra que queramos en ese momento. Cuando la tenemos puesta, nos sentimos de maravilla, con esto me refiero a los diferentes estados que cada uno tenga, como felicidad, excitación sexual, sentirse mujer, masturbación etc.

Una vez pasada la "magia", ahora viene la sensación de repulsión, culpa, juramentos, por lo sucedido. Algunos, tiran las prendas a la basura o en su caso devolverlas seguido de una promesa que nunca se cumplirá: “ya no lo volveré a hacer”. Otro motivo puede ser que su pareja o familia le imponga dejar de usar las prendas femeninas, como la esposa que lo tolera en algunas ocasiones.
Posteriormente viene un periodo de abstinencia en dónde al principio no hay ningún problema, pero, tiempo después, el deseo de volver a usar nuestro fetiche regresa y si no lo “atendemos” aumenta y seguirá aumentando, a tal grado de no poder soportarlo. Es prácticamente imposible eliminar los factores que causen este efecto ya que están presentes en todos lados, como un anuncio, un tendedero, ver mujeres usando nuestra prenda entre otros. A mí, me sucede muy a menudo cuando estoy con mi familia y pasamos por la sección de lencería en el supermercado o en un centro comercial y están las boutiques de mis marcas favoritas, pero no puedo entrar por ir acompañado.

El círculo se cierra cuando volvemos a usar las prendas femeninas y hacemos con ellas lo que nos gusta.

Parte de la culpa consiste en “castigarse”. Algunos hombres se han puesto como meta dejar de usar lencería, sin embargo, como lo comentamos en el párrafo anterior, lamento decirte que no lo lograrán. Si piensas que dejándolo de hacer te vas a "curar", estas completamente equivocado porque, para empezar, ni siquiera es una enfermedad.
Muchas mujeres aseguran que no es normal, es de homosexuales estas prácticas, se relaciona con depravación y muchos otros pensamientos distorsionados por la sociedad e incluso ellas mismas.
Recordemos que la practica travestista no está limitada a personas homosexuales e incluso a hombres. Si un hombre que usa ropa interior de mujer pertenece a un grupo "pequeño", las mujeres travestis es un grupo aún más pequeño y eso no quiere decir que no exista.

Pocos hombres han dejado sus fetiches de lado por sí mismos. No es que exista una cura mágica o terapia especial para hacerlo, simplemente ya cambió o evolucionó de distinta manera. Por ejemplo, se haya vuelto algo tan normal y común que ya se perdió el encanto como era al inicio, o se hizo de una idea con altas expectativas.  A mi me sucedió, cuando estaba iniciando a usar pantys, también quería usar bra, y cuando al fin pude probarme uno, se me hizo totalmente incómodo, difícil de poner y obvio no me lucía como yo quería. Aunque si volví a usar cuantas veces un bra e incluso me compré 2, llegó un momento en que ya no me llamó la atención y solo me quedé con las pantys.
Para otros hombres permanece el gusto y permanecerá. Otros tantos incrementarán su deseo hasta llegar a vivir y convertirse en mujer.

No sólo es usar ropa de mujer, como les comentaba en otro artículo, esto se convierte en un estilo de vida y depende de cada uno definir que le gusta, como le gusta y sobre todo hasta donde quiere llegar con ello.  

Todos en algún momento pasamos o pasaremos por este periodo o fase de experimentación, donde hay demasiada incertidumbre y miedo, pero no por saber que viene, sino por como reaccionarán nuestros seres queridos.